Introducción
⌅A
nivel mundial el uso de la biofertilización se considera una
alternativa factible para mejorar los rendimientos de los cultivos y
garantizar la calidad de los mismos (Rivadeneira, 2022Rivadeneira, Briones L.X. (2022). Aplicación de biofertilizantes para el incremento de la producción de maíz (Zea mays L.) en San Rafael-Santa Elena [tesis de ingeniería, Universidad Agraria del Ecuador]. Repositorio Institucional Disponible en: https://repositorio.una.edu.ni/4577/1/tnf04v699.pdf. Consultado: mayo 2023
), con una reducción considerable del uso de productos químicos (Orozco-Mosqueda et al., 2021Orozco-Mosqueda,
M.D.C., Flores, A., Rojas-Sánchez, B., Urtis-Flores, C. A.;
Morales-Cedeño, L.R., et al. (2021). Plant growth-promoting bacteria as
bioinoculants: attributes and challenges for sustainable crop
improvement. Agronomy, 11, 1167. https://doi.org/10.3390/agronomy11061167
; Santoyo et al., 2021Santoyo,
G., Guzmán-Guzmán, P., Parra-Cota, F.I., Santos-Villalobos, S.D.L.,
Orozco-Mosqueda, M.D.C. y Glick, B.R. (2021). Plant growth stimulation
by microbial consortia. Agronomy, 11, 219. https://doi.org/10.3390/agronomy11020219
), lo que favorece la salud del medio ambiente (Kumar et al., 2021Kumar,
R. Saurabh, K., Kumawat, N., Sundaram, P.K., Mishra, J.S., et al.
(2021). Sustaining productivity through integrated use of microbes in
agriculture. En: Seneviratne, G. y Zavahir, J.S. (Eds.), Role of
Microbial Communities for Sustainability. Microorganisms for
Sustainability (pp. 109-145). Springer. Singapore.
).
Por esta razón, constituye una tendencia creciente el empleo de una
amplia gama de biofertilizantes elaborados a partir de cepas
seleccionadas, con acción positiva como estimuladoras del crecimiento en
los cultivos (Basu et al., 2021Basu,
A., Prasad, P., Das, S.N., Kalam, S., Sayyed, R.Z., Reddy, M. S. y El
Enshasy, H. (2021). Plant growth promoting Rhizobacteria (PGPR) as green
bioinoculants: recent developments, constraints, and prospects. Sustainability, 13, 1140. http://dx.doi.org/10.3390/su13031140.
).
En
Cuba, los biofertilizantes constituyen un elemento clave para
garantizar las producciones agrícolas, ya que en la actualidad solo es
posible cubrir con agroquímicos alrededor del 10 % de las áreas
cultivables (Departamento de Suelos y Fertilizantes, 2022Departamento
de Suelos y Fertilizantes (2022). Manual práctico para el uso de
bioproductos. Departamento de Suelos y Fertilizantes. División de
Sanidad Vegetal. Órgano Central del Ministerio de la Agricultura, La
Habana. 53 p.
). En este contexto, el país tiene
identificados un grupo de bioproductos registrados, aprobados para su
producción a gran escala, cuya aplicación ha adquirido cada vez más
importancia desde el punto de vista económico y ecológico (Farrés, 2023Farrés, E. (2023). Bioproductos para la producción de frutas. IIFT- AgroFrutales. La Habana, Cuba. Disponible en: https://www.undp.org. Consultado: enero, 2025
).
La
articulación que existe entre los centros de investigación y las
entidades productivas favorece este escenario, y potencia la inclusión
de los principales resultados a la práctica productiva, lo que aporta
credibilidad a los mismos. El biofertilizante DIMARGON® representa uno de los productos biotecnológicos más relevantes
desarrollados en Cuba para la agricultura sostenible. Su formulación
microbiana ha demostrado eficacia en la mejora de la nutrición vegetal,
la productividad de los cultivos y la reducción del uso de fertilizantes
químicos, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la protección
ambiental. Por esta razón, es uno de los productos seleccionados por sus
bondades que se transfirió, en el año 2012, a la empresa Labiofam S.A
como centro rector de la producción de este tipo de insumos. Este
producto, elaborado a partir de una cepa seleccionada de Azotobacter chroococcum,
se ha destacado desde hace más de 30 años por su amplia versatilidad
metabólica y efecto beneficioso sobre cultivos de hortalizas, granos,
oleaginosas, frutales, plantas medicinales, plantas ornamentales y
viandas (Martínez y Dibut, 2012Martínez,
R. y Dibut, B. (2012). Biofertilizantes bacterianos. Editorial
Científico-Técnica. Instituto Cubano del Libro, La Habana. ISBN
978-959-05-0659-8. 279.
). No obstante, actualmente se
encuentra limitada su fabricación a gran escala y su comercialización
en el país, lo que sin dudas afecta su uso por parte del sector
productivo.
A partir de ello, la presente investigación se propuso como objetivo realizar una evaluación del estado actual y perspectivas del biofertilizante DIMARGON®, con el fin de potenciar su uso como contribución a la producción agroecológica de alimentos en Cuba.
Desarrollo
⌅Se
debe destacar que entre las principales fortalezas de este
biofertilizante se fundamenta su acción estimuladora del crecimiento
vegetal, elemento que se encuentra avalado por estudios realizados con
este producto en el país (Martínez y Dibut, 2012Martínez,
R. y Dibut, B. (2012). Biofertilizantes bacterianos. Editorial
Científico-Técnica. Instituto Cubano del Libro, La Habana. ISBN
978-959-05-0659-8. 279.
; Departamento de Suelos y Fertilizantes, 2022Departamento
de Suelos y Fertilizantes (2022). Manual práctico para el uso de
bioproductos. Departamento de Suelos y Fertilizantes. División de
Sanidad Vegetal. Órgano Central del Ministerio de la Agricultura, La
Habana. 53 p.
) y por la literatura internacional. En este sentido, sobre el género Azotobacter se describe su capacidad para fijar nitrógeno en un rango de entre 9,54 a 11,79 µg mL-1 (N-NH3).
(Florez-Márquez et al., 2017Florez-Márquez,
J.D., Leal-Medina, G.I., Ardila-Leal, L.D. y Cárdenas-Caro, D.M.
(2017). Aislamiento y caracterización de rizobacterias asociadas a
cultivos de arroz (Oryza sativa L.) del norte de Santander (Colombia). Agrociencia, 51 (4), 373-391. versión On-line ISSN 2521-9766, versión impresa ISSN 1405-31
),
con la producción en un año de hasta 20 kg nitrógeno por hectárea, lo
cual lo convierte en un valioso recurso para el agricultor (Mankar et al., 2020Mankar
M.K, Sahay, S. y Gothawal R. (2020) Potential of Azotobacter in
sustainable agriculture. Journal of Advanced Scientific Research, 116,
01-09. ISSN: 0976-9595.
). De igual forma, permite
reducir el uso de fertilizantes químicos, aumentar el rendimiento de
nitrógeno en los cultivos y favorecer el medio ambiente (Song et al., 2020Song,
Y., Liu, J. y Chen, F. (2020). Azotobacter chroococcum inoculation can
improve plant growth and resistance of maize to armyworm, Mythimna
separata even under reduced nitrogen fertilizer application. Pest Management Science. 76. https://doi.org/10.1002/ps.5969
).
En cuanto a su interacción con los
cultivos, se describe que presenta un efecto promotor del crecimiento
asociado fundamentalmente a la síntesis de fitohormonas, la fijación de
nitrógeno (Noar y Bruno-Bárcena, 2018Noar, J.D. y Bruno-Bárcena, J.M. (2018). Azotobacter vinelandii: the source of 100 years of discoveries and many more to come. Microbiology (Reading, England), 164(4), 421-436. https://doi.org/10.1099/mic.0.000643
), la solubilización de fosfatos, la mejora de la disposición de los nutrientes, la producción de sideróforos, antibióticos (Chennappa et al., 2018Chennappa, G., Sreenivasa, M. Y. y Nagaraja, H. (2018). Azotobacter salinestris: A novel pesticide-degrading and prominent biocontrol PGPR bacteria. Microorganisms for Green Revolution, 23-43. https://doi.org/10.1007/978-981-10-7146-1_2
), enzimas líticas y la degradación de las toxinas patógenas entre otros (Surendirakumar et al., 2019Surendirakumar,
K., Pandey, R.R. y Muthukumar T. (2019). Influence of indigenous
arbuscular mycorrhizal fungus and bacterial bioinoculants on growth and
yield of Capsicum chinense cultivated in non-sterilized soil. The Journal of Agricultural Science. 157(1):31-44. doi: https://doi.org/10.1017/S0021859619000261
). Así mismo, su presencia ha demostrado ser indicador ventajoso para la salud del suelo y el medio ambiente (Mankar et al., 2020Mankar
M.K, Sahay, S. y Gothawal R. (2020) Potential of Azotobacter in
sustainable agriculture. Journal of Advanced Scientific Research, 116,
01-09. ISSN: 0976-9595.
).
En cuanto a las
oportunidades, sin dudas el marco legal con que actualmente cuenta el
país favorece la aplicación de los bioproductos al disponer de una “Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional” (2022)Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional. (2022). Caceta Oficial de Cuba. Disponible en: https://www.gacetaoficial.gob.cu. Consultado: diciembre 2023
que sirve de sustento jurídico al plan estratégico del país en esta
materia que potencia su uso en la práctica agrícola. También se plasman
aspectos técnicos donde se ha avanzado en estudios con el
microorganismo. Por ejemplo, en cuanto a los métodos de encapsulación,
se ha probado para la bacteria el alginato aprovechando la capacidad del
microorganismo de formar quistes (Martínez-Ortiz et al., 2020Martínez-Ortiz,
I.C., Ahumada-Manuel, C.L., Hsueh, B.Y., Guzmán, J., Moreno, S.,
Cocotl-Yañez, M., Waters, C.M., Zamorano-Sánchez, D., Espín, G. y Núñez,
C. (2020). Cyclic di-GMP-mediated regulation of extracellular
mannuronan C-5 epimerases is essential for cyst formation in Azotobacter vinelandii. Journal of bacteriology, 202(24), e00135-20. https://doi.org/10.1128/JB.00135-20
).
La mayor parte de las debilidades que se
describen para la producción a gran escala de este biofertilizante son
de carácter objetivo, ya que se relacionan con la composición del medio
de cultivo, fundamentalmente con la cantidad de sales que este presenta,
lo cual encarece el costo de producción; y con la estabilidad del
producto final que atenta contra el proceso de comercialización. Estos
elementos son los que se deben abordar en los nuevos estudios que se
realicen con el microorganismo, con el fin de contar con variantes más
adecuadas para el proceso de producción y comercialización en el país.
No obstante, se debe aclarar que la pérdida de viabilidad microbiana
durante el almacenamiento, es un aspecto común no solo para productos
elaborados a partir de Azotobacter, sino para los productos
biológicos en general. Con respecto a la estabilidad de las cepas, se
conoce como el tiempo y las condiciones de conservación son factores
determinantes para garantizar su estabilidad (Filippova et al., 2012Filippova, S. N., Surgucheva, N. A. y Gal, V. F. (2012). Long-term storage of collection cultures of Actinobacteria. Microbiology, 81(5): 630-637, http://dx.doi.org/10.1134/S0026261712050062.
).
La conservación en medios de cultivo sólidos a 4°C de temperatura por
varios años y las transferencias sucesivas que se emplean al no contar
con métodos de conservación a largo plazo, por lo que sería de gran
utilidad poder utilizar métodos más eficientes para la conservación a
largo plazo de las cepas microbianas como la criopreservación o la
liofilización fundamentalmente, para el uso no solo del biofertilizante
DIMARGON®, sino para todos los productos biológicos que se elaboren en el país.
Sin
embargo, hay otros elementos que se incluyen como parte de las amenazas
que no se encuentran sustentados a partir de los resultados alcanzados
con el uso del biofertilizante, como por ejemplo: su efectividad
asociado al cultivo y las prácticas agronómicas, la pérdida de
efectividad combinado con la fertilización y su efecto en condiciones de
estrés, ejemplo de ello en suelos ácidos; lo que demuestra el
desconocimiento que existe sobre el biofertilizante no solo por parte de
los productores, sino de la empresa encargada de su obtención a gran
escala, divulgación y comercialización en el país. Sobre el tema se
puede apuntar que la principal fortaleza del biofertilizante DIMARGÓN® es su alta efectividad sobre cultivos varios, con resultados positivos
en distintos tipos de suelos, condiciones de producción e incluso, área
geográfica (Martínez y Dibut, 2012Martínez,
R. y Dibut, B. (2012). Biofertilizantes bacterianos. Editorial
Científico-Técnica. Instituto Cubano del Libro, La Habana. ISBN
978-959-05-0659-8. 279.
).
Con respecto a su
acción en suelos ácidos la cepa que constituye su principio activo ha
demostrado ser tolerante a condiciones ambientales adversas (Chennappa et al., 2018Chennappa, G., Sreenivasa, M. Y. y Nagaraja, H. (2018). Azotobacter salinestris: A novel pesticide-degrading and prominent biocontrol PGPR bacteria. Microorganisms for Green Revolution, 23-43. https://doi.org/10.1007/978-981-10-7146-1_2
). Además, Mankar et al. (2020)Mankar
M.K, Sahay, S. y Gothawal R. (2020) Potential of Azotobacter in
sustainable agriculture. Journal of Advanced Scientific Research, 116,
01-09. ISSN: 0976-9595.
manifestaron que, aunque el
pH óptimo de crecimiento del microorganismo se encuentra entre 7 a 7.5,
éste puede desarrollarse en el rango entre 4.5 y 9. De igual forma,
otros autores destacan la capacidad del género de formar quistes, que le
permiten sobrevivir frente a condiciones de congelamiento, salinidad,
sequía y radiación ultravioleta (Sánchez-Yánez et al., 2022Sánchez-Yánez,
J.M., Velázquez-Medina, A., Cabrera-Reinaldo, I., Amador-Vargas, W.L. y
Vela-Muzquiz, G.R. (2022). Supervivencia de Azotobacter y otros grupos microbianos en suelo seco almacenado. Journal of the Selva Andina Research Society, 13(1), 3-15. ID: 154/JSARS/2021
).
También, se conoce que contribuye a la supervivencia de la bacteria su
posibilidad de generar biopelículas y de producir polisacáridos (Huamán-Castilla et al., 2021Huamán-Castilla,
N.L., Allcca-Alca, E.E., Allcca-Alca, G.J. y Quispe-Pérez, M.L. (2021).
Biopolímeros producidos por Azotobacter: síntesis y producción,
propiedades físico- mecánicas, y potenciales aplicaciones industriales. Scientia Agropecuaria, 12(3), 369-377. https://dx.doi.org/10.17268/sci.agropecu.2021.040
), elementos que actúan como barrera de
resistencia. Todos estos aspectos demuestran la necesidad de estudiar
sus potencialidades, ya que no se cuenta con resultados concretos que
demuestren la pérdida de su capacidad metabólica bajo esas condiciones
de estrés.
Por último, entre las amenazas se puede apreciar que
muchas de ellas son comunes para todos los productos biológicos, como el
marco regulatorio, la competencia con otros biofertilizantes, el tiempo
del proceso de escalado y la capacitación. Sin embargo, algunos de
estos temas se pueden abordar desde la ciencia y la innovación, haciendo
que esta amenaza disminuya. Por ejemplo, la desconfianza de los
agricultores y la preferencia de éstos por la fertilización química es
un tema importante, donde las acciones de capacitación pueden tener un
impacto directo. Además, no todos los sistemas productivos tienen acceso
a la fertilización mineral, por lo que el manejo adecuado del
biofertilizante y su efecto positivo demostrado en la práctica puede ser
una oportunidad para estimular el crecimiento de los cultivos y
potenciar su rendimiento bajo estas condiciones. Conjuntamente, existen
estudios que demuestran el potencial del microorganismo para reducir
dosis de fertilizantes nitrogenados a menos del 50 %, en diferentes
cultivos (Mankar et al., 2020Mankar
M.K, Sahay, S. y Gothawal R. (2020) Potential of Azotobacter in
sustainable agriculture. Journal of Advanced Scientific Research, 116,
01-09. ISSN: 0976-9595.
; Chao y Liyu, 2021Chao, A. y Liyu, Z. (2021). Enhanced efficient nitrogen fixing composite microbial system with non Azotobacter and application thereof (AU2021103149). patentscope.wipo.int. https://patentscope.wipo.int/search/en/detail.jsf?docId=AU328840871&_cid=P20-1MXW9-
), lo cual también se debe aprovechar por la mejora ambiental y la ganancia económica que ello representa.
En cuanto a la competencia con otros bioinsumos, el biofertilizante DIMARGON® muestra atributos diferentes a Rhizobium o Micorrizas, con mecanismos de acción y nichos ecológicos distintos,
por lo que es posible proponer su uso como parte de paquetes
tecnológicos; por ello, lejos de ser una amenaza para el uso de estos
productos, puede ser un complemento que permita alcanzar mejores
resultados. El empleo de Azotobacter con otras bacterias
promotoras del crecimiento vegetal (PGPB) se encuentra ampliamente
documentado y describe los resultados positivos que se obtienen en
diferentes cultivos cuando se combinan las bondades de esta bacteria (Aasfar, 2021Aasfar,
A. (2021). Nitrogen fixing Azotobacter species as potential soil
biological enhancers for crop nutrition and yield stability. Frontiers. Disponible en: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmicb.2021.628379/full. Consultado: mayo 2022
).
De forma general, el estudio demostró la necesidad de la producción del biofertilizante DIMARGON® a gran escala en el país debido fundamentalmente a: 1) su efecto promotor del crecimiento; 2) su amplio espectro de acción con respecto a cultivos que puede beneficiar y sistemas productivos donde es favorable su aplicación; 3) las posibilidades que tiene de combinarse con otros productos biológicos para potenciar, de esta forma, su efectividad; todo lo cual son elementos a considerar como parte del manejo agroecológico de los cultivos en Cuba.
Las limitaciones que atentan contra su producción se pueden separar tres vertientes fundamentales: aspectos técnicos relacionados con la composición del medio de cultivo y la estabilidad del producto final; la comunicación entre las entidades productoras y los institutos de investigaciones; la capacitación tanto a las entidades productoras y comercializadoras como a la base productiva sobre la aplicación del bioproducto y sus bondades. Este último, es un tema esencial, ya que tanto el conocimiento como la actualización definen el éxito de los resultados y es un aspecto en el que se impone un trabajo sistematizado.
Se destacan, como aspectos medulares del proceso productivo del biofertilizante DIMARGON, el control de la calidad y la conservación adecuada del producto terminado antes de su aplicación en campo por los productores o implicados en el proceso, elementos que también han influido negativamente en la aceptación del biofertilizante. Estos aspectos también se deben incluir en las estrategias de capacitación para potenciar el uso de este producto en el país.
Entre las perspectivas y proyecciones que se tienen con este producto, se encuentran las innovaciones que deben ser generalizadas en su escalado:
Capacitación del personal para enfrentar la mejora del proceso productivo, adquisición de materias primas, nuevas formulaciones, la conservación del producto final para garantizar su calidad, la estabilidad de las cepas comerciales y la capacitación para el manejo y uso del producto terminado. De igual forma, las alianzas estratégicas con instituciones nacionales e internacionales pueden contribuir a la mejora del proceso de obtención del biofertilizante DIMARGON® en el campo de la producción agroecológica de alimentos en Cuba.
Conclusiones
⌅DIMARGON® se consolida como un biofertilizante estratégico para la agricultura cubana, con resultados comprobados en la mejora de la productividad y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas. La integración de esfuerzos en la investigación, el desarrollo, la producción y la capacitación, junto con la modernización tecnológica y la expansión de mercados, son aspectos que potenciarán su impacto en los próximos años.